jueves, 24 de junio de 2021

CÓMO CURARSE LA IRA GRATIS Y HACER NEGOCIO CON ELLO

 Dedicado a mis vecinos, que me han despertado del letargo invierno y me han puesto las pilas para volver a escribir en mi blog.



En España popularmente se dice que “la primavera la sangre altera”.

La ira es una energía o emoción que puede destruir en un segundo siglos de construcción, como una tormenta que desborda ríos y arrasa pueblos y valles… Pero también pude ser muy positiva si se canaliza bien, como la energía eléctrica que se genera en una presa que contiene el potencial destructivo del agua y lo canaliza para aprovechar esa fuerza.

Desde luego, antes de que los humanos hayamos aprendido a canalizar esa energía con presas, placas solares y otros inventos, han pasado miles de generaciones buscando y desarrollando formas de solucionar problemas que amenazan la vida humana. Nadie desea sufrir ni morir.

Otros inventos milenarios para canalizar la energía de la naturaleza, en este caso nuestra naturaleza humana, ha sido las filosofías, religiones, leyes, artes y otros descubrimientos e inventos que canalizan nuestra mente y emociones. Si se aprenden y se usan son lo mejor, pero si se utilizan mal pueden ser lo peor o más destructivo.

La macrobiótica es una escuela o filosofía moderna que intenta integrar y utilizar bien las energías naturales, sean interiores nuestras o sean de la naturaleza de fuera de nuestro cuerpo, que a fin de cuentas es el mismo aire, agua, tierra y cielo en el que existimos. Para lo mismo se han inventado las filosofías y religiones tradicionales, pero se han usado mal por olvidar o no comprender la intención del fundador de cada filosofía o religión y cuando se usa mal hay guerras inacabables, como vemos en varios conflictos sangrientos que nos parece mentira que existan hoy día, con el mundo tan moderno y avanzado que tenemos. Ni hablar de la amenaza por explotar la naturaleza de un modo ignorante e irrespetuoso con consecuencias globales desastrosas que sufrirán nuestros hijos.

Podría extenderme sin limite en prolegómenos antes de ir al grano que indica el titulo de este artículo, pero iré directo pues me esperan otros muchos asuntos, como a todos vosotros en la acelerada vida moderna.

Según la medicina oriental, la ira es un problema de hígado. Sus síntomas: náuseas, inapetencia, gritos, nerviosismo… En la Teoría de los 5 Elementos corresponde al elemento “árbol o madera” y a la primavera. Es una poderosa energía ascendente que hace crecer lo sembrado (semillas o causas) como la hierba, flores y hojas en primavera. También garrapatas y otros bichos. Asciende todo, nos parezca bueno o malo o indiferente de las causas o semillas positivas o destructivas o neutras que han estado durmientes en el elemento agua que corresponde al invierno.

Lo de positivo o negativo o indiferente de los fenómenos depende de la opinión de cada cual, opinión que a su vez se ha formado de experiencias anteriores o plantas anteriores que murieron, pero dejaron sus semillas. Somos el resultado de causas y condiciones anteriores que no hemos sabido o podido cambiar o controlar por nuestra ignorancia.

Para acabar con la ira, primero hay que desear acabar con ella como si fuera lo más importante del mundo en ese momento. Acabar con algo es un deseo de huida. Mucho mejor desear canalizar esa fuerte energía para aprender, evolucionar personalmente y solucionar problemas y sufrimientos que no sabemos ni podemos solucionar. La humanidad ha evolucionado así, alguien en cualquier momento de la historia, se ha parado a observar lo que estaba pasando o le estaba pasando que no sabía ni podía controlar y que se repetía una y otra vez como una maldición, según la versión ignorante. De pronto observa que, en el caso de la ira, hay o aparecen esos síntomas de inapetencia, nauseas… Se fía de lo que le pide su naturaleza, su cuerpo, y no come, vomita y lo que el cuerpo pida y observa la tormenta mental y emocional que se experimenta con la ira. Al cabo de un tiempo todo se va vaciando, calmando y organizándose por si solo.

La ira no la hemos inventado ahora, estaba antes de las religiones, psicologías, uso de drogas, medicinas, etc. Gracias a la poderosa energía de la ira se han ido descubriendo y desarrollando métodos y formas de canalización. Nunca podremos acabar con la ira, que es algo de la naturaleza, como las tormentas, pero podemos aprender a canalizarla como han hecho muchos otros durante siglos de generaciones humanas. La ira nos lleva, de forma natural, a desear acabar con nuestra ignorancia y evolucionar, a dejar todo lo demás a lo que damos una importancia que no tiene para disfrutar de aprender y desarrollar nuestro potencial humano… Desde luego, el camino de acabar con la ignorancia no es fácil ni rápido y se paga con sangre, pero es el único que vale la pena. Los budistas le llaman iluminación, los cristianos salvación… da igual los nombres y formas que haya inventado cada tradición, el caso es que es una experiencia de liberación como cuando te sacan una flecha del ojo.

No es que tengamos que estar agradecidos a la ira, que es algo gratis que nadie nos ha regalado, pero si la canalizamos bien puede ser nuestro mayor aliado para solucionar los problemas y amenazas de nuestro tiempo en este planeta.

Les deseo un buen crecimiento y evolución a todos para vivir muchos años y morir con la sensación de que se sigue en un viaje infinito en el universo. Como dice el mantra budista del corazón OM GATE GATE PARAGATE PARASAMGATE BODHI SOHA. Que quiere decir “ Mas, allá, más allá, más allá del más allá, ¡Qué satisfacción!.

Lo dicho en el título. Si nuestra motivación o negocio es evolucionar hasta la iluminación, el paraíso en la tierra y esos mitos positivos, encontramos en la ira un chollo que nos librará del apego a todo lo supuestamente importante y nos ayudará en el largo y difícil camino de esta vida. En vez de rechazar algo como una basura más, lo reciclamos. Hay mucha ira y otras aflicciones a reciclar, así como su parte material…Contaminación, etc.

 

Hasta otros amigos.

lunes, 14 de junio de 2021

PROBLEMAS MENTALES Y AYUDA MACROBIOTICA

 



Tras mucho tiempo sin escribir, puedo y deseo volver a hacerlo en este blog de macrobiótica que inicié hace muchos años.

Para que algo tome existencia hacen falta tres cosas básicas, como 3 patas mínimas para que  se aguante una mesa; estás son: QUERER o desear, SABER y PODER. Anteriormente a estos tres potenciales mentales tiene que haber una inclinación natural, una actitud natural a hacer el bien pues el" saber-poder-querer puede ser destructivo si la motivación lo es.

Desde que apareció el Covid a principios de 2020 se ha hecho más patente el aumento de problemas psicológicos, emocionales y espirituales, aparte de el efecto directo del virus, y no es que no estuvieran potencialmente con anterioridad, que estaban desde tiempo inmemorial, el caso es que ante una circunstancia adversa se agita todo y algunos reaccionan ayudando a solucionar los problemas, otros no reaccionan y otros reaccionan añadiendo más dificultades a las existente, negando el problema o intentando que otros carguen con la responsabilidad, como vemos en la actitud de muchos jóvenes en botellones y fiestas con la justificación de que hay que vivir, aunque otros mueran o sufran trabajando como esclavos (sanitarios por ejemplo) sin recibir ayuda solidaria de los que algún día dirigirán el mundo.

La Macrobiótica es una escuela para aprender a desarrollarnos humanamente. No es una autoridad sanitaria ni religiosa a obedecer. Requiere del esfuerzo en aprender estudiando y practicando, como cualquier otra cosa. Quien quiere aprender la técnica para mejorar el control de su salud física, mental y espiritual puede acceder a profesores, estudiantes, libros y otros medios. Quien no está interesado no busca la compañía de estudiantes, profesores ni busca información. Tampoco se apunta a cursos o clases particulares, pagando como cualquier otra enseñanza. Os puede parecer una perogrullada obvia, pero por algo lo dejo escrito.

No voy a repetir en este artículo temas que ya he desarrollado antes y del que han escrito otros varios compañeros y maestros, dedicando horas de esfuerzo para informar a quien quiera ser informado.

Cualquiera de primero de macrobiótica sabe de la influencia de lo que comemos, bebemos y pensamos en nuestra personalidad física, mental y espiritual. En lenguaje más mental, como enseña el budismo, la influencia sería del Buda o mito, Lama o maestro, Dharma o enseñanzas y Shanga o compañeros estudiantes. También enseña el budismo el camino al desarrollo personal, que empieza por unas recomendaciones de ética personal, como no matar, no mentir, no robar, no hablar por hablar, no tomar tóxicos y llevar una vida sexual responsable.

Si se practican estas recomendaciones, y las macrobióticas de evitar o disminuir todo lo posible: azúcar, drogas, lácteos, comida basura y refinada, carne, verduras solanáceas y algunas otras cosas que podeis encontrar en cualquier manual para no iniciados… Practicando lo anterior se empieza a recuperar cierto centro o equilibrio mental desde el que se puede empezar a aprender con calma, sin necesidad de duras lecciones pagadas con sangre, violencia y desgracias.

Practicando lo contrario la personalidad tiende a volverse exigente, violenta, estúpida y destructiva para si mismo y para los demás, sobre todo para los seres cercanos, como madres, parejas, hijos (quien tenga), compañeros de trabajo, vecinos, etc.

Cuando se llega a cierto nivel de estupidez destructiva, se interpreta como enemigo o explotador a quien dice “NO” a esas actitudes y hábitos, y se ocupa en aprender intentando solucionar problemas, empezando por la propia ignorancia. 

La ignorancia es la causa de todos los problemas. Genera apego a cosas que hacen sufrir y odio  al esfuerzo, control y desarrollo positivo.

Mis amigos saben que estoy en Aguinaliu esforzándome en desarrollar un proyecto que ayude a la salud y desarrollo de las personas y a través de personas con un juicio equilibrado, ayudar al peligroso futuro social y medioambiental que empeora cada año. Estoy muy agradecido a la ayuda económica y social de esos amigos y socios. Si he escrito poco en los últimos años es por estar muy ocupado en desarrollar las infraestructuras físicas de “la escuela macrobiótica”. Un macrobiótico hace lo que sea por realizar su sueño, con la mente y con las manos, y sabemos que hay un tiempo para cada cosa, uno yang de actividad y uno yin de imaginar y pensar.

En fin. Ya estoy de regreso para enseñar. Ya hace meses que tengo cerrado el turismo y si puedo lo dejaré del todo para dedicar todo mi tiempo a lo que tenga que ver con la macrobiótica y el desarrollo humano, social y medioambiental. El que pueda o no dejar el turismo del todo dependerá de si logro seguir adelante con la pequeña pensión que tengo ya fija y lo que quieran aportar los que quieran venir a aprender y mejorar su salud y equilibrio.

Dar clases de macrobiótica o control mental es tan o más difícil que dar clases de inglés, química, informática o cualquier otra cosa. Requiere de mucho tiempo de preparación, de ponerse en el lugar de cada estudiante para saber enseñar a su nivel, etc. Fácil no es. Cualquiera dedicado a la educación y a la salud lo sabe… Me estoy curando en salud.

No voy a hacer ninguna publicidad de enseñanzas ni cursos ni nada. No me interesa la cantidad sino la calidad y estaré más preparado si descanso y me entreno para luego dar la mejor calidad de enseñanza a pocos y que esos pocos enseñen luego a muchos.

Seguimos adelante como mejor vayamos pudiendo.

Añado algunos enlaces de escritos de años anteriores para indicar de donde viene todo esto a los que no lo conocen.

http://www.aguinaliu.es/index_archivos/Page390.htm

http://www.aguinaliu.es/index_archivos/Page3162.htm

http://www.aguinaliu.es/index_archivos/Page1968.htm

http://www.aguinaliu.es/index_archivos/Page317.htm

http://www.aguinaliu.es/index_archivos/Page989.htm

Por favor, antes de pedir información mirad bien la web y enlaces a los blogs  y a Faceboock que hay en la web. Suelo estar muy ocupados, aunque sea pensando en como resolver problemas y que parezca que no hago nada. Si no encontráis lo que buscáis, mejor enviad un mail en vez de llamar. Llamadas solo para urgencias o para quedar en hablar cuando esté disponible para ello. Gracias

lunes, 23 de enero de 2017


Ayer me recordaban en FB un artículo más o menos filosófico que escribí en el blog.


Hoy corre la noticia de la muerte de la modelo Bimba Bosé por un cáncer de mama.

Según el enfoque filosófico macrobiótico no se muere nadie por cáncer, se muere por modo de pensar ignorante, por hábitos de vida y alimentación que producen cáncer y otros efectos negativos.

Afirmar que la macrobiótica cura el cáncer y otras enfermedades no es entendido bien por mucha gente. Lo interpretan con mentalidad farmacéutica, como algo que te receta alguien, se pone en práctica como si fuera un régimen y… a ver si hay suerte y funciona. Esto se refuerza con los testimonios que se pueden leer de personas que se ha curado de algunos síntomas y lo cuentan.

Otras personas, algunas, se enfadan mucho por sentir que los macrobióticos crean falsas perspectivas en gente con situaciones angustiosas. ¿Nos callamos? … Lo de escribir es libertad de expresión. Si a algunos les remueve las tripas no es por mi intención de fastidiar.

 

En el articulo de hace 5 años hablaba del no necesitar. Resulta que en el asunto de cáncer de mama, es algo que no existía en china ( …¡y mira que hay mujeres) ni en Japón… antes de introducir los hábitos de alimentación occidentales. Mucha gente que no necesitaba “luchar” contra el cáncer de mama.

 

El método es simple, aunque no es fácil para los muy activos socialmente, famosos, ricos, importantes… Para la gente poco importante es más fácil, los otros quizá necesiten desapegarse de la fama, la comodidad y la seguridad material.

 La teoría por la que aparece cáncer, en lo que respecta a la fisiología, es por mantener mucho tiempo unos hábitos alimentarios acidificantes. La condición ácida en la sangre y fluidos es un caldo de cultivo para el cáncer y otros efectos. Una dieta rica en azúcar y productos que lo contienen, leche y derivados, grasas de mala calidad y comida industrial llena de química… Además de exceso de carnes y conservas y algunas drogas y medicamentos muy acidificantes.

En los intestinos tenemos algo muy importante llamado flora intestinal. Una comida acidificante produce algo que es una plaga,  como el hogo cándidas y bacterias de putrefacción. De ahí se contamina el sistema urinario y genital, con irritaciones, escozor, picores… El cuerpo va equilibrando un tiempo que puede ser largo hasta aparecer cáncer y no siempre aparece, pero hay muchos números para que toque. Cuando el sistema excretor no da abasto se acumulan restos tóxicos en cualquier sitio, más arriba del cuerpo si predominan hábitos muy yin y más abajo si son más yang.

Todos sabemos que en los bosques salen setas. Los bosques tienen un suelo muy ácido por acumulación de hojas en descomposición. En el cuerpo ocurre algo similar. Las acumulaciones tóxicas se convierten en tumores cancerígenos que tienen un aspecto diverso, desagradable generalmente.

Si dejas frutas (acido) o leche al aire libre y hace calor, pronto sale moho y se pudre. Un jamón u otros productos curados con sal no. Se ponen duros y secos, salvo que esté en un sitio muy húmedo. Si se humedece mucho también puede aparecer moho.

 

En fin… No paramos de oír el discurso de “luchar” contra algo y ver causas adonde solo hay efectos. Abandonando las causas desaparecen los efectos, asunto de investigar a fondo las causas, algo que no se hace mucho por no ser negocio.

viernes, 15 de enero de 2016

EL DAIKON DE AGUINALIU


Qué es?

Una especie de rábano o nabo grande con sabor de rábano, muy utilizado en la cocina oriental y en macrobiótica.

 

Qué utilidades terapéuticas tiene?

·            Por su fisiología energética, como raíz (crece más hacia abajo), aumenta o activa  la energía hacia abajo (yang), por lo que va bien para toda la zona y órganos de abajo (intestinos, riñones, genitales, caderas, cintura, piernas…)

·            En la cocina tradicional japonesa se usa rallado crudo con salsa de soja para acompañar fritos (tempuras, pescaditos..) por facilitar la digestión y eliminación de aceites y grasas.

·            Cocido, tanto la raíz como las hojas, en sopas y diversas recetas de verduras, junto con algas kombu o wakame y miso o tamari, va bien para ayudar a disolver y eliminar grasas y excesos de líquidos del cuerpo.

·            El caldo o infusión de hojas, hervidas y bien colado, se usa en irrigaciones vaginales para ayudar a eliminar grasas y toxinas genitales. Hervir 5-15 min. Un manojo de hojas con un poco de sal marina.

·            También para limpiar la piel grasa y sucia de toxinas, preparando mayor cantidad para sumergirse en la bañera con agua caliente + caldo, o mojando una toalla o gasa y aplicando localmente bien caliente. Igual se hace con el jengibre y la mostaza, en compresas, con la diferencia de que el jengibre y la mostaza escuecen si hay piel con irritación o heridas y el caldo de hojas de daikon no escuece. El jengibre y la mostaza se usa más para penetrar en profundidad para desatascar riñones, bronquios y otros bloqueos de grasas y toxinas.

 

 

·            En las tiendas especializadas se en encuentra en forma de fideos secos de raíz de daikon y en muy pocas se encuentra el daikon fresco sin hojas.

·            También se encuentra encurtido con sal =“Takuan”  

 

En Aguinaliu ya empezamos a tener con continuidad en nuestro huerto y tendremos elaborados más adelante.

sábado, 6 de junio de 2015

SOLEDAD Y ESPIRITUALIDAD


No me he cambiado a una secta dogmática, no, al escribir en un blog macrobiótico algo sobre espiritualidad.

 


Es un cálido y radiante día de abril. Toda la semana ha habido un clima muy agradable que invitaba a moverse, organizar y hacer cosas. Acciones en el huerto, acciones en las casas, en la calle… Las abejas han regresado y se hacen notar. Las flores también han regresado: los cerezos, las borrajas, las lilas, las violetas, los lirios… y muchas otras a las que no sé poner nombre. La sangre va recorriendo mi cuerpo con energía renovada, transportando las hormonas de placer que se generan en mi pituitaria ante los estímulos sensoriales que no he buscado ni comprado, simplemente los esperaba, recordando los ciclos naturales. Una vez más me son regalados sin el más mínimo esfuerzo.

 

Ya es junio y retomo este texto pues tengo el regalo de otros días de agradable soledad, con un calor mucho más evidente. La energía “madera o árbol” de la primavera va dando paso a la energía fuego del más cercano verano. Todavía predomina madera y con ello la temporada de acciones de preparación y organización, como hace nuestro hígado en nuestro cuerpo con la sangre todo el año, pero más en esta estación.

La vida urbana no facilita nada observar los cambios naturales fuera y dentro nuestro. Tampoco facilita el esperar a que las cosas vayan ocurriendo con poco esfuerzo y violencia; que ocurran a ritmo natural. De todos modos ocurren así. Mayo siempre ha sido un mes punta de protestas intentando reorganizar la política social, por ejemplo. Solo pasa en los climas de 4 estaciones del hemisferio norte. En el hemisferio sur de la tierra tiene un ciclo al revés que en el norte.

 

¿Escribo una apología de la soledad o de la espiritualidad? Si y no.

Si se pasa mal por no poder estar conectado todo el tiempo con otros a través de una máquina hay algo que falla. También falla algo si se desea estar solo todo el tiempo.

La macrobiótica trata de vivir con satisfacción, o, al menos, aceptación, en el cambio continuo. Tanto los tiempos de soledad como los de alterne social tienen su encanto, interés, utilidad y sentido espiritual. Si aprendemos a incluir a nuestro entorno natural en nuestro entorno espiritual o emocional nunca sentiremos la sensación de soledad. Siempre nos acompañan los bichos, animales, vegetales y minerales. A fin de cuentas, somos lo mismo que esos… un puñado de elementos y átomos interactuando. Nuestros hábitos, gustos, miedos, opiniones, etc. Son sólo el software o programa adquirido o aprendido y va cambiando a lo largo de nuestra vida. Podemos mejorar nuestra programación si hay virus que esclavizan y joden.

Alguna vez en la vida hace falta resetear o reprogramarnos a fondo y no es un asunto fácil pues nos toca confiar y elegir la escuela o programadores que nos traspasen nuevos programas espirituales que funcionen bien y nos faciliten seguir vivos y sentirnos capaces de confiar en nosotros mismos para llevarnos por la vida. La fase de elegir en que programador confiar y la programación a instalar es difícil y en la que se experimenta una gran soledad, aunque se esté rodeado de gente familiar y conectado a whathapp todo el tiempo.

Por mi experiencia, puedo afirmar que aprendiendo macrobiótica se aprende a ser programador antes de nada y luego se va aprendiendo a utilizar los programas (filosofías, psicologías, religiones, artes, etc.) si que acabemos muy deformados por ningún programa. También aprendemos a desprogramarnos cuando los programas ya no nos son útiles, fastidian o se han convertido en una ocupación de memoria sin sentido. Cuando hay que hacer esas reprogramaciones por uno mismo, una vez aprendido, también son momentos de soledad, pero en estos casos es voluntaria, deseada, necesaria, buscada… No es una experiencia desagradable si no muy interesante.

 

Una vez desaparecidos los maestros macro y de meditación  que me ayudaron a aprender a reprogramar he pasado una temporada algo colgado por la confianza que representaba su existencia en este mundo, como cuando se muere un padre o una madre para mucha gente. Hay una nueva generación de jóvenes macrobióticos haciendo los esfuerzos que yo hacía a su edad y aprendiendo con ese esfuerzo. Estoy muy contento con ello. Ahora le toca a mi generación relajarnos en enseñar medicina, cocina y sas cosas y trabajar algo más en filosofía y en mantener la espiritualidad macro o la confianza en que ser macrobiótico no puede ser mejorado ni superado por nada, todo lo más, igualarlo con otras formas que no se llamen macrobiótica. A fin de cuentas, los programas se hacen con la palabra y la macrobiótica lleva a la zona anterior a la palabra, como en los chismes informáticos, a los bits, a un 0 y un I, On-Of, Yin Yang… Si los ingenieros informáticos aprendieran a transferir las aplicaciones a si mismos, sin máquina externa, harían programas que solucionarían mucho sufrimiento de este mundo en vez de estar programando sin control de si va a beneficiar o fastidiar.

El programador macro experimenta primero sobre si mismo y los que le rodean que le hacen de espejo. Si se equivoca, no llega lejos y no fastidia mucho. Le toca ir corrigiendo para que su programación no se vuelva sobre si mismo por haber perjudicado a otros.

El hacker llega mucho más lejos y afecta mucho más, tanto en positivo como en negativo. Si se lo supieran aplicar, harían un uso, como ya hacen varios, para destapar las miserias del poder económico mundial. Así el enriquecerse, llevar un frac e ir de invitado a la boda del nieto de Aznar, codeándose con berlusconis y otros espíritus programados miserablemente, sería algo no deseable, como mínimo, cuando no aborrecible. La gente aborrecería acumular riquezas, fama pseudo- placeres sensoriales y desearía ayudar a los demás y al medio ambiente para acabar con las guerras, miserias y desgracias, sin preocuparse ni desear reconocimiento ni fama personal. Los corruptos devolverían el dinero y cambiarían su programa personal para ayudar en silencio en vez del programa de robar, mentir, asesinar y contaminar.

 

Gracias, tiempo de soledad! Por permitirme estar un rato con mi espíritu y sentir satisfacción por ello en forma de escritura. Ahora toca cocinarme algo rico y sano, con el mismo espíritu. Seguro que sale algo que comeré con la misma satisfacción.

 

Hasta otro rato amigos.

José Luis Alcázar

 

viernes, 31 de enero de 2014

ESPIRITUALIDAD CORPORALISTICA

A todos nos sobran cosas que ocupan sitio de modo inútil, aunque tengan un valor,  y nos faltan otras cosas que muchas veces no tienen valor aunque sean esenciales.

La medicina oriental ve la cuestión de la salud como un desequilibrio de energías, incluyendo acumulaciones o excesos, por un lado, y vacíos o carencias por otro lado. Si no fluye bien la energía y la materia (sistema circulatorio, digestivo, respiratorio y linfático), de modo que se nutra de modo equilibrado a todos los órganos, vísceras y células de nuestro cuerpo, se producen los síntomas molestos o dolorosos y con el tiempo las enfermedades degenerativas o decrepitud de nuestra salud física, mental y espiritual.

Las cosas materiales son un tipo de energía concentrada y crean problemas si no fluyen bien. Si se acumulan sin utilidad, necesitan mucha energía de almacenar, limpiar, mover de un lado a otro de modo inútil, contribuye a cansar y a la decrepitud. Un exceso crea una carencia. Es una de las paradojas de la vida. La carencia que se crea es de tiempo interesante a favor de tiempo estresante, de energía para ser un/a buen amante a favor de una actitud defensiva, de  sentirse creativo, joven y fresco a favor de especular y sentirse pesado y sucio.

Dar una salida y utilidad a nuestros excesos materiales, tanto nuestra grasa corporal como muebles, ropa o cualquier objeto estancado, deja espacio vacío que posibilita que entren otras cosas de las que somos deficitarios, aunque sea un mero vacío que en vez de miedo da sensación de libertad, mejor todavía, satisfacción de que algo que teníamos estancado esté circulando y sea de beneficio a la sociedad.

En el caso de nuestro cuerpo, mente y espíritu, si nos libramos de estancamientos de grasa física, el cuerpo necesita menos energía para funcionar bien, la mente está más clara y el espíritu más ligero y libre para crear y aventurarse en vivir.

En el caso de nuestras cosas materiales, conocimientos, habilidades y recursos personales de cualquier clase pasa algo similar. En un marco económico convencional se convierten con facilidad en una mercancía más del mercado. A veces muy valoradas y otras como una carga pesada.

Nadie desea la decrepitud y para ello hace falta cultivar un tipo de generosidad sabia. Dar, pero no a cualquier proyecto sin sentido o fácilmente corrompible.

Para nosotros, el PROA es un marco idóneo de dar sabiamente. Se busca disponer de todo sin necesidad de ser propietario exclusivo de nada... Que fluya bien la energía. Que la energía esté lo más equilibrada posible. Un equilibrio entre tres factores fundamentales para que una vida humana se pueda llamar Vida, con mayúscula. Saber-Poder-Querer, Salud-Dinero-Amor... Un exceso exagerado de cualquiera de las patas hace que la mesa este torcida y no sea útil como mesa pues se caerá el vino de los vasos.

Los que estamos ocupados en dar vida al PROA, no estamos más atormentados, ni más cansados, ni más estresados, ni mustios que hace unos años, cuando lo iniciamos. Tampoco nos sentimos más pobres aunque sigamos con escasez de dinero de papel. Al activar lo que sabemos hacer, lo que tenemos, etc. resulta que necesitamos menos efectivo y por lo tanto somos menos pobres que antes y un poco más ricos. Necesitamos menos dinero para cuidar o mantener nuestra salud pues la actividad nos va fortaleciendo y haciendo que circule bien nuestra sangre y nuestra creatividad. Necesitamos menos recursos consumistas para divertirnos o entretenernos en bares o comprando distracciones para no enterarnos de nuestro estrés. Necesitamos menos dinero para mantener una oficina exclusiva y los gastos que conlleva pues hemos ido aprendiendo a respetarnos y ocuparnos en equipo de cosas que piden cooperación. Eso da satisfacción, baja el estrés y hace crecer la diversión ocupándonos del proyecto en vez de otras diversiones compradas e inútiles o nocivas.

Todo lleva su ritmo natural, sus tiempos y procesos. Estáis todos invitados en participar, en mover lo estancado en un hermoso proyecto sostenible, tanto en Aguinaliu como en todo nuestro planeta.

 

martes, 7 de enero de 2014

GASTRITIS Y PROBLEMAS DIGESTIVOS


Son ya varias las personas que me han solicitado instrucciones para “curar” la gastritis crónica. He estado entretenido en varias actividades y parece que la última solicitud ha colmado el impulso para ponerme a escribir algo partiendo de este síntoma o conjunto de síntomas que llamamos gastritis.

 

La palabra gastritis señala a una serie de síntomas indeseables del sistema digestivo, tales como: acidez de estómago, dolor, hinchazón, gases, evacuaciones irregulares, reflujo ácido hacia el esófago

En conjunto, el fenómeno de la gastritis es un efecto de combinación de demasiado yin y menos yang. Un efecto de estancamiento o lentitud (yin), con la consecuente fermentación ácida (yin) y posterior reacción violenta y rápida de eliminación (Yang).

 

No soy muy dado a dar recetas y soluciones meramente paliativas, desaprovechando la oportunidad de aprender y desarrollar el juicio que nos ofrece el dolor.

La medicina paliativa o sintomática farmacéutica ofrece varios productos con sus marcas de laboratorio que pueden calmar los síntomas temporalmente, aunque a medio y largo plazo contribuya a la tendencia a desarrollar esclavos ignorantes, totalmente dependientes del gran negocio de la enfermedad.

Los que han leído otros artículos míos ya saben que parece que doy la bronca o hago un meeting político antes de dar la solución “mágica” que me piden. El caso es que la macrobiótica hace tender a acabar con la ignorancia y con ello cada cual es capaz de ir aprendiendo y solucionando sus dificultades y sufrimientos en vez de ir cada vez más de víctima impotente. De todos modos, lo de ir de victima impotente es otra opción temporal de vida y hay que experimentarla para salir de ella, volver, salir… e ir viendo como funciona nuestro espíritu o estado emocional, en función de otros factores que lo condicionan.

“Lo blando vence a lo duro y lo flexible a lo rígido”(Tao The King)

 Es evidente que la gastritis tiene que ver con lo que comemos (comida y bebida) + factores psico/sociales (lo que vemos y escuchamos de quienes nos rodean//las compañías) y hábitos de vida (actividad, higiene, modo de pensar, etc.). En realidad, todos los síntomas que llamamos enfermedades (también la sanación) dependen de estos campos en los que existimos en todo momento.

Como decía arriba, la gastritis es un síntoma yin en exceso o yang en defecto, por lo tanto en la comida y bebida se ha de disminuir o evitar productos muy yin, sobre todo el azúcar y todo lo que lo contiene (azúcar, refrescos, helados, galletas, pasteles…). También las grasas (“ácidos” grasos = yin)… fritos, galletas, embutidos, conservas en aceite y todo lo muy grasiento y aceitoso. También se han de disminuir los vegetales muy ricos en potasio, las solanáceas (tomates, patatas, pimientos, berenjenas..) y las frutas ácidas (cítricos, piña, frutas tropicales..).

En los hábitos de vida hay que aumentar el yang… más actividad física, ducharse frotando la piel con energía.. y disminuir el yin: menos estar sentado delante de la tv o en el bar, hablando por hablar.

En las compañías, alejarnos la que nos victimizan o miman en exceso (yin) …
-pobrecito, te invito a un: (café, refresco, helado...) o bien –pobrecito, tomate este medicamento o esta droga y verás como se calma el dolor y no te enteras de nada-

Dentro de los específicos tradicionales que los legos conocen como “macrobiótico”, va muy bien tomar umeboshi en ayunas. Se toma disuelta con un poco de té kukicha y luego se va chupando el hueso y tragando saliva. No se come nada hasta tener suficiente hambre para que la mente imagine lo que pide el cuerpo, aunque ello suponga ayunar un día o más. Mayor volumen es yin, dispersión. Menor volumen es más yang, concentración. Para arreglar el sistema digestivo (hueco=yin) hace falta concentración (yang). Con los días el cuerpo y la mente se van entendiendo cada vez mejor. No pasa nada malo por comer poco, muy poco o nada durante algunos días (1-3). Chupando el hueso y tragando saliva se arregla la gastritis. Beber lo mínimo posible, solo cuando hay sed pues los líquidos son también yin en referencia a nuestro cuerpo. Normalmente hay demasiado liquido retenido en una condición yin, como la gastritis. En un medio muy liquido todo se pudre, descompone y ablanda más fácilmente. Si se toma líquido, que sean alcalinos, como el té kukicha añadiendo umeboshi o una cucharita de tamari. También va bien consomé de miso.

 Se pueden hacer unos días de dieta blanca + umeboshi. Las Ume tienen un gran poder astringente (contrae las tripas y tejidos corporales en general = aprieta las canes) y alcalinizante (evita infecciones, hongos, fermentaciones molestas…lo contrario que lo azucarado y húmedo)

Traducido a recetas, sería estarse unos días a base de arroz integral, un poco de pescado blanco cocido o a la plancha y un poco de cebolla y algún ajo para dar gusto. Por ejemplo, sopa de arroz con pescado, sushi de arroz y pescado, crema de arroz para almorzar, galletas de arroz, tortilla de arroz… también se puede utilizar mijo o trigo sarraceno. Condimentar con umeboshi cada comida, como hacen los japoneses en el onigiri… ponen ume en el centro de una bola de arroz… se pueden comer varias ume al día durante unos días (3- 5) y luego bajar a 1-2.

Para beber, kukicha con ume o kuzú con ume si es algo crónico.

 No es difícil de hacer. Cueces durante1 hora 1-2 vasos de arroz con 2,5/3 partes de agua por cada parte de arroz, añadiendo un poco de sal marina.

Con el arroz ya cocido se pueden hacer:

·            Cremas, añadiendo más agua, hirviendo y batiendo + umeboshi
·             Tortillas, friendo un ajo con muy poco aceite y añadiendo el arroz y tostando ligeramente a la vez que se da forma se tortilla.
·             Tal cual+ ume, acompañado con un trozo de pescado blanco a la plancha con un poco de cebolla cruda picada, limón y tamari.
·             Sopa de arroz y pescado blanco con cebolla, ajos, laurel o tomillo (también se pueden añadir mejillones, berberechos y otros mariscos)
·             Tortitas de arroz con sal

 También se pueden utilizar otros cereales (mijo, trigo sarraceno…) y condimentos alcalinos (miso, tamari, tekka, gomasio...)

 

En casos digestivos graves se puede hacer el arroz con más agua (de 3 a 10 partes) y mucho más tiempo de fuego lento. Se añade sal marina en la cocción. La sal es muy yang y alcalina. No hay que utilizar la sal refinada que es extremadamente yang. Siempre hay que usar sal marina natural, sin exagerar pero sin miedo. Eso de que la sal es “mala” vale para la sal refinada, pero no para la sal marina, de hecho hay gente que bebe agua de mar y la venden embotellada, como un medicamento.

Tampoco hay que temer a las bacterias que producen las fermentaciones y descomposición digestiva. Se trata de dejar de alimentar las que producen efectos desagradables. Por ejemplo, la combinación de proteínas y azúcar tiene de a producir putrefacciones más que fermentaciones digestivas. (comida basura, carne y coca cola). La carne con sal se “cura”, como los jamones, y no se pudre. A mas seco y salado, menos putrefacción. No hay que pasarse de yang (carnes asadas, horneados y muy salados) pues quizá mejoraríamos  la gastritis pero podríamos producir problemas del corazón o riñones por exceso de yang (contracción). De todos modos, es mucho más fácil solucionar un exceso de yang que un exceso de yin pues en el primer caso se trata de relajar (yin) y en el segundo de esforzar (yang). Hay que buscar el camino del medio y eso se va consiguiendo con la práctica, la observación y las enseñanzas que nos ayudan a interpretar positivamente lo que se va observando en vez de crear más miedos y culpas ignorantes.

 Se puede conseguir el efecto yang digestivo (digestión más rápida) de muchos otros modos, sin ser tan simple en la comida, pero es más complicado y sería muy extenso en explicaciones y recetas. Lo dejo para enseñanzas presenciales en Aguinaliu.

 Si no es nada grave quizá es suficiente con incorporar las umeboshi, chupar el hueso y tragar saliva, saltarse comidas, comer despacio y ensalivando bien y observar lo que sienta mejor o peor para ir eligiendo.

En caso de úlceras por una degeneración más avanzada de la gastritis vale lo mismo, pero durante más tiempo (2 a 4 semanas o más).