martes, 29 de junio de 2010

Cada generación en su guerra con la ignorancia.

Miles de generaciones de nuestros antepasados pasaron por este planeta
deseando un mundo en paz, sin enfermedades, violencia ni desgracias.
Recojamos el testigo de su motivación y sigamos con paciencia y entusiasmo.

Nacemos y vivimos en guerra. Algún tiempo en guerra con los demás y lo demás, y otro tiempo, como decía el poeta Antonio Machado, en guerra con nuestras entrañas.
La mente iluminada de un buda es lo único que no vive en guerra, pero en su condición de humano no se libra de estar en medio de la guerra, aunque su propósito no sea vencer a nadie ni a nada, si no sólo iluminar la estupidez de guerrear a favor o en contra de las propias creaciones humanas, como las religiones y dogmas, los intereses nacionales, corporativistas, de una clase, una casta o de cada individuo adscrito al ego que ha elegido servir.

La herencia de las guerras se extiende por varias generaciones, aunque el modo o motivos vaya perdiendo influencia en cada generación. El problema es que se crean motivos nuevos y cada vez más globales y peligrosos.
A la generación de mis abuelos les tocó vivir las guerras coloniales, la primera y la segunda guerra mundial.
A la generación de mis padres les tocó vivir la brutal guerra y postguerra española y la más brutal 2ª guerra mundial. Hasta esa última gran guerra luchaban unas ideas del hombre contra otras ideas del hombre, ideas que hoy día no significan casi nada, y menos para andar matando a nadie. Disfrazado detrás de comunismos, capitalismos, religiones y otros dogmas masivos está el poder del dinero. Y en la sombra del dinero está el miedo a desaparecer y el anhelo de supervivencia y eternidad del ego.

A mi generación le ha tocado heredar la postguerra industrial y el inicio de la guerra global, la guerra de las ideas del hombre contra su propia naturaleza, su naturaleza totalmente dependiente del medio ambiente, del aire, el agua, la tierra, el fuego, el mundo vegetal y animal. No es que sea una guerra nueva, es la de siempre, llevada a su último nivel de peligro. A la vez es mayor nivel de oportunidad global para la humanidad.

Los hijos de mi generación han nacido heredando esta nueva guerra global, del hombre contra la naturaleza, tanto externa como de si mismo. Es una herencia desgraciada sin posibilidad de ser evitada y a la vez una herencia de la mejor oportunidad para dar un salto espiritual que cambie la dirección de las guerras del mundo hacia la guerra total a la ignorancia y el egoísmo.
Los hijos e hijas de mi generación han sido concebidos como buditas. No para andar guerreando por dogmas nacionalistas, racistas, sexistas, religiosos, económicos, sociales o de cualquier otro tipo, si no para saber sobrevivir y desarrollar su generación y las que sigan, en paz con ellos mismos, con la naturaleza y con el universo.
En la sociedad actual experimentamos los efectos del pasado, con todo tipo de convulsiones, enfermedades, injusticias, catástrofes medioambientales y desequilibrios de todo tipo.
Estos síntomas o efectos no son un problema en si mismo. Un adicto a la heroína experimenta convulsiones y dolores al dejarlo. Una sociedad adicta a lo que enferma la naturaleza, incluido el cuerpo y la mente humana, ha de pasar por las convulsiones y dolores antes o después... Cuando el dinero no llega para comprar heroína o como todos los inventos humanos para no enterarse, como sociedad, de que se estaba atacando y desequilibrando a la naturaleza.
Los aspirantes a budas, los Bodhisattvas, están muy alegres cuando llega el momento de experimentar esas convulsiones y problemas, pues son las grandes oportunidades de cambiar y salir o aclarar un estado o nivel de ignorancia y adicciones a inventos humanos. De hecho pasan por las convulsiones bailando y cantando, como si fuera una fiesta. No necesitan comprar música en conserva ni un sitio especial para bailar. Su voz y su cuerpo son el instrumento. La tierra su soporte. El aire su combustible. El agua su poder. El mundo vegetal su madre.

sábado, 26 de junio de 2010

LOS 3 TIPOS DE COMPASION Y LA MACROBIOTICA


La macrobiótica enseña y entrena a ser libre de cualquier tipo de dogmas. Eso no significa que esté en contra de las tradiciones y el modo que han ido explicando los fenómenos en cada época. Algunas explicaciones antiguas no son válidas, pero otras son igualmente válidas hoy día pues las cuestiones esenciales del ser humano son las mismas desde el más lejano de nuestros abuelos.
Si miramos hacia atrás veremos que todos los humanos somos familia por algún lado. Que somos familia de Jesús, Buda, Confucio, los indígenas de cualquier rincón del mundo y los que hoy día se dedican al crimen, sea a lo bestia o al de guantes de seda. Familia de los más santos y sabios y también de los más imbéciles, criminales y bestias.
Mirando con una perspectiva biológica y no solo psicológica o espiritual, veremos que somos familia de los animales. De hecho nuestro cuerpo funciona con células, bacterias, virus y otros animales pequeñitos que hacen su trabajo, quizá no se pueda afirmar al 100% que nuestras células son animales, pero tampoco son vegetales, ni minerales.

Esta interrelación entre todos y el medio ambiente ha sido llamada “Compasión” desde la mayoría de tradiciones. COM-PASION = Compartir sensación, sentir lo mismo. Lo que cambia es la reacción a lo que se siente o percibe. Lo que gusta a unos o les resulta protector, puede disgustar a otros y resultarles amenazante. Otros pueden sentir indiferencia.... Total, que todos sentimos sobre los mismo objetos, pero no reaccionamos igual. La compasión se refiere a compartir o sentir lo mismo.
La sabiduría comprende que todos sentimos diferente y hace que el individuo más sabio desarrolle una compasión más grande y menos egoísta y dogmática que la compasión infantil de gran parte de la población, que hace muy amigos a los que sienten lo mismo, enemigos a los que sienten distinto, traidores a los que cambian, etc.
La sabiduría que comprende a los demás desarrolla un tipo de compasión que llaman la Gran Compasión en la tradición budista, o también Bodhichitta.
Como todas las tradiciones orientales, usa un lenguaje analógico para facilitar la comprensión de todo. Esta tradición clasifica la Gran Compasión en tres tipos, la del rey, la del barquero y la del pastor.
La del Rey es la de los individuos que desean llegar a tener todo el poder para poder ayudar a los demás a alcanzar la sabiduría compasiva y así acabar con los sufrimientos de todos.
La del barquero es la de los individuos que desean desarrollar la sabiduría que acaba con el sufrimiento junto con todos los demás, ya que vamos todos montados en el mismo barco o planeta y, o nos salvamos todos o nos vamos todos a pique.
La del pastor es la de los individuos que desean que todos los demás desarrollen, antes que uno mismo, la sabiduría que acaba con el sufrimiento, como un pastor con sus ovejas.
¿Qué tipo de Gran Compasión se desarrolla más con la macrobiótica?

miércoles, 23 de junio de 2010

MACROBIOTICA Y DESARROLLO SOSTENIBLE


Esquema sobre un esquema de Piya Kushi

La propuesta de Desarrollo Sostenible que se está haciendo a escala oficial es más de los mismo, aunque por algo se empieza, si la intención es cambiar realmente de dirección.
Los políticos no pueden desmontar de un día para otro el estilo de vida insostenible que practicamos todos, en mayor o menor medida. No se pueden poner a culpar a nadie  ni a nada en concreto.. Ciencia y tecnología, industria química, multinacionales, aseguradoras, industria alimentaria artificial, negocio de la guerra, negocio de la enfermedad... Todo forma parte de un cuerpo enfermo, de un planeta enfermo, de unos humanos enfermos...

Cuando se está muy enfermo se ha de ir con mucho cuidado. La opción mutilante, la de mutilar trozos de cuerpo, o mutilar la mente con drogas, o mutilar un grupo étnico, una raza, una cultura, una edad, etc., se lleva practicando toda la historia.
Nos podemos mutilar la cabeza? O el corazón? O el cuerpo..de la cabeza para abajo? A nuestros abuelos por ser una carga o a nuestros hijos..?
El pretendido “salvador tecnológico, genético, económico..” de un Desarrollo Sostenible, se postula por lo mismo, por el MAS, como se ve en la columna de la derecha.
La propuesta de salvación macrobiótica y otras escuelas postulan el camino del medio que se viene postulando desde hace siglos. Por lo visto es difícil de entender y practicar sin haber pasado por los extremos. Hacer lo justo, necesitar menos, etc.

Falta mucho hasta que haya una educación, entrenamiento práctico y se normalice un estilo de vida en el que todo el mundo, o la mayoría, respeten unos valores universales o globales que cambie el mundo hacia la salud individual, social y medioambiental. En la actualidad se financia lo contrario, lo enfocado a negocios y manipulaciones de unos pocos y a ser sumisos y manipulados, a seguir financiando a la cocacola, las aseguradoras, ejércitos, etc.

Los que toman conciencia de la inercia que hay y desean cambiar, necesitan un conocimiento  válido, para hacer un cuerpo fuerte y resistente y una mente flexible e inteligente, que resista el acelerado caos y desastre global, social, educativo, sanitario, medioambiental y espiritual. Necesita ganas de vivir para verlo y cambiarlo. ¿Tienes ganas?

La macrobiótica sabe como recuperar las ganas de vivir y ayuda a eso y a seguir.
No se puede comprar de ningún modo.

Acude a un experto en macrobiótica, aprende, practica, recupera las ganas de vivir y lo demás va sucediendo por si sólo.

ENSEÑANZAS MACROBIOTICAS EN GRAUS

PARA QUÉ SIRVE LA MACROBIÓTICA, PREINSCRIPCION, MAESTRO, ENLACES

lunes, 21 de junio de 2010

CAMBIAR CON SUAVIDAD

Cambiar a un estilo de vida y una dieta más natural no debería representar ningún grave conflicto.
A veces enfocamos el cambio con demasiada ambición y nos esforzamos sobremanera para evitar los alimentos a los que estamos acostumbrados previamente.
Si apuramos demasiado sin una comprensión y reflexión cuidadosa cometeremos errores y posiblemente sacaremos la conclusión de que “no podemos” o de que este estilo “no es el nuestro” o de que “no va bien“… Volveremos a los hábitos de antes o seguiremos buscando otros métodos sin comprender ninguno.

El método de la satisfacción y los resultados instantáneos forma parte de la mentalidad del mercado de consumo y podemos enfocar la macrobiótica de esta manera o de cualquier otra, equivocadamente.
La paciencia y la autorreflexión es la primera práctica.
Enfocar acertadamente el ritmo y el modo de cambiar nuestros hábitos es todo un trabajo preliminar.
No existe un ritmo de cambio igual para nadie, pero sí que hay unas pautas para acercarnos a nuestro propio ritmo.

Si tenemos graves dificultades de salud, es probable que haya que actuar de modo estricto un tiempo hasta mejorar la situación y si estamos en relativa buena forma habrá que tener claro la dirección hacia donde nos conviene dirigir el cultivo de nuestros hábitos y desarrollarlos más tranquilamente, equilibrando lo mental y lo físico.
Casi todas las instrucciones que damos en los boletines están enfocadas para situaciones de emergencia media.

En general, para empezar, hemos de aprender a apreciar el valor de los alimentos cultivados y elaborados de modo natural, sin refinar, sin química, etc. y observar el ritmo que nuestro cuerpo nos va marcando.
También hemos de ir aprendiendo a identificar la relación del dolor con nuestra manera de comer y estilo de vida y apreciar los métodos naturales de aliviar el dolor y de equilibrar desequilibrios: Masaje, compresas, ejercicios físicos, relajación, específicos naturales, etc., en vez de calmantes, drogas y medicamentos químicos para hacer desaparecer los síntomas a toda prisa y a cualquier precio de nuestra futura salud.

Hay una gama de productos tradicionales y naturales para sustituir suavemente a los extremos( Azúcar, carnes rojas, aditivos químicos, café, etc.), como (melazas de cereales, pescado y proteínas vegetales, tes no excitantes, verduras y otros productos cultivados y elaborados sin química, etc.).
Por otro lado, si tenemos antojo fuerte de alguno de esos alimentos “extremos”, no pasa nada ni hemos de sentirnos culpables por ello y es mejor, generalmente, que nos los comamos de vez en cuando que reprimirnos, a no ser que nuestra salud nos impida tomarnos esos lujos …
Otro asunto es cuando experimentamos circunstancias de enfermedad u otras dificultades. En esa circunstancias no nos podemos permitir lujos. El lujo será la disminución del dolor e incomodidad lo antes posible.

Es preciso comprender que el cáncer, las depresiones, la artritis y otras manifestaciones de enfermedad llevan varios años de desarrollo de unos hábitos dietéticos y de vida que los han causado.
Cuando eliminamos excesos tóxicos, podemos experimentar antojos de eso que se está eliminando o de otros productos que equilibren en nuestra sangre lo que se está eliminando.

Recuperar el normal funcionamiento de los intestinos, los riñones, los pulmones, el hígado, etc. y un sano juicio humano, puede llevar, en nuestro propio y exclusivo caso, desde días hasta meses, e incluso años, de una práctica cuidadosa, en vez de apurar el proceso de cura artificialmente y sin haber comprendido las causas.

Si insistimos en la complementariedad de la dieta, con el estudio, la autorreflexión, la meditación, la práctica de la cocina, masaje, escritura, apoyo entre practicantes y otras prácticas, es seguro que la macrobiótica transformará y desarrollará nuestro potencial humano, en vez de desarrollarnos con la mentalidad de un mero consumo mecánico de comida supuestamente milagrosa, como el que toma unas pastillas.

No se puede cambiar sin haber escuchado o leído antes esa posibilidad y reflexionado con cuidado, por lo que la comida mental es previa a la física.

Lo que parece severo en caso de necesitar una disciplina más estricta, se convierte en sumamente placentero, una vez superada la ansiedad por los hábitos a abandonar, con el poder de la autorreflexión y de técnicas de relajación en algunos casos.

Para poder reflexionar y superar esa ansiedad puede ser necesario, en algunos casos, el alejamiento temporal del ambiente social y familiar, a no ser que tengamos una pareja o una familia comprensiva que también reflexionen y cambien cuando sea necesario.
La familia y las compañías son determinantes a la hora de poder desarrollar una disciplina u otra.
Todos tienen muy buena intención y desean ayudar, pero ese ayudar irreflexivo puede significar mayores complicaciones.
En cualquier caso, si somos una persona adulta, nosotros elegimos lo que hacer una vez informados.
La macro no garantiza ninguna curación o felicidad fácil.
Si hemos estado muchos años trabajando inconscientemente en el cultivo de nuestro cáncer... por no saber más..., nos tocará saber más, más vías o enfoques, además del predominante, a la hora de tratar una dificultad.. Nos haremos más sabios.

Lo importante es comenzar a cambiar en la dirección correcta.
Un pequeño cambio crece y se va convirtiendo en un cambio grande.
Cuando hay prisas hemos de tener posibilidad de acceso a un lugar y a unos practicantes expertos o saber perfectamente y sin duda qué hacer. Esto lo hemos de ir construyendo cuando la vida todavía nos permite reflexionar, pues si hemos errado mucho será mucho más difícil tener refugio de ningún tipo en adelante.
Si hemos estado mucho tiempo pagando para hacer hospitales para atacar síntomas o resultados de una vida caótica, pues ese será nuestro refugio, a no ser que cambiemos con mucho cuidado antes de que nuestra vida se nos vaya de las manos.

Por un lado tenemos la comprensión que nos libra de pasarnos de estrictos y por el otro lado el temor de no llegar a despegar ni cambiar nunca. El ritmo está entre lo dos.
Además tenemos una tercera vía en medio.
Entre la comprensión, que va de arriba abajo, y la pasión que va de abajo arriba, está la compasión, que nos permite seguir funcionando a pesar de nuestra ignorancia, dudas e infinidad de dificultades.
Si sentimos compasión por el despiste humano, estamos en buen camino.
.
Actuaremos con el convencimiento que podemos transformar un “yo canalluelo, estúpido y enfermizo” en un YO Universal en vez de luchar por “Ser alguien” “ganarnos la vida” u otras motivaciones que en la sombra esconden poco reconocimiento y respeto del potencial y naturaleza de un ser humano.
Ala dificultad de nuestro propio cambio consciente podemos añadir la muy probable dificultad de que los que nos rodean no nos comprendan y sigan la inercia mental de siempre, acusando de nuestro problema a la sociedad, a un virus o cualquier otra cosa externa contra la que luchar.
Si ya estamos muy cansados por nuestro propio problema difícilmente estaremos en condiciones de enfrentarnos a creencias, en las que ya no creemos, de nuestra familia y amistades,
Sin tener todavía cultivada unas nuevas y poderosas razones, como las que ha ido desarrollando Michio Kushi y colaboradores, durante muchos años, además de una fe nacida en la propia experiencia, seremos arrastrados con facilidad.

Cuando se llega al punto en el que es urgente una retirada hay que mirar de hacerlo con la mayor suavidad posible, informando de adonde se va, qué objetivos se buscan, el tiempo que se cree necesario y otras informaciones que den tranquilidad.
Los consultores macro nos encontramos a menudo, con personas con gran confusión y temor, además de situaciones muy violentas o amenazadoras con la familia en las que se hace muy difícil la reflexión y el enfoque correcto.
Cada consultor o guía macro tiene sus recursos, según su experiencia y otros factores. Sólo se puede refugiar en su propia prudencia ante la agresividad de nuestro tiempo. Igualmente, quien desee cambiar sus hábitos hacia los macro deberá actuar con prudencia y abstenerse de hacerse demasiadas ilusiones.

Aunque la macrobiótica es un método simple es muy difícil y hay que enfocarlo a muy... muy largo plazo para llegar a tener esperanza de dominarlo algún día. Además hemos de incluir a todos los demás en nuestra práctica. Si la enfocamos para meramente perder unos kilos no llegaremos muy lejos, aunque hagamos dietas muy estrictas durante un tiempo.

Por otro lado, pensar que porque es muy difícil no lo podemos practicar es un error, pues con la práctica se va pudiendo y no paramos de desarrollarnos y mejorar nuestra salud y la de todo lo que nos rodea, aunque en ese camino algunas cosas que nos parecen importantes o valiosas sean destruidas o transformadas.
Si elegimos otros métodos que, pareciendo fáciles, no nos dan el resultado de desarrollar nuestro juicio, habremos desperdiciado nuestro tiempo o lo habremos invertido en crear futuros problemas. Estaremos muy lejos de dar en la diana.
Gran parte de la población no ha cocinado nunca, otros no tienen costumbre de leer o estudiar, reflexionar ni desarrollar actividades intelectuales y ni siquiera son capaces de leer este boletín y mucho menos entenderlo.
Otros tienen costumbre de “darle al intelecto” pero no han desarrollado apenas su cuerpo y se lo pueden tomar con tanta suavidad que no lleguen a despegar nunca hacia un cambio real. Así, hay una infinidad de situaciones diferentes que requerirán actuaciones diferentes y a las que las compañías influirán de uno u otro modo.

A la hora de aconsejar o ayudar a alguien o a nosotros mismos para un cambio, tenemos que ver claramente la condición y nivel de juicio del sujeto. Un niño requerirá un enfoque diferente de un adolescente o de un anciano.

Un cambio suave, a nivel social, depende de una buena información y reflexión previa y de una comprensión de las dificultades de quienes nos rodean.
Si no hay nadie que nos dé esta información, no hay posibilidad de reflexión ni elección.
Aunque la práctica y el camino la ha de hacer y recorrer cada uno, la guía de maestros que han comprobado por sí mismos lo que predican, enseñan indican o recomiendan es la raíz del camino del cambio.
Si en nuestra sociedad no para de aumentar aceleradamente el cáncer y otras enfermedades degenerativas, la criminalidad, la desintegración familiar, el fracaso educativo, etc.…
¿Qué maestros están siendo escuchados en el mundo?

En estos boletines y en la vida cotidiana de la PAM vamos comprobando, dando forma e informando lo que transmiten nuestros maestros macro (Michio, Osawa, etc.) y de otras escuelas de vida. Éstos, a su, vez fueron comprobando y dando nuevas formas para nuestro tiempo a lo que transmitieron sus maestros.
En los medios de comunicación, en los mercados, en las escuelas y universidades, en las familias, en los gobiernos y otros colectivos se ha extraviado mucho el sentido natural humano de la paz, la satisfacción, la justicia, la salud. A menudo se vende un concepto infantil, cuando no violento y destructivo, de lo que significan estos mitos.
Resumiendo:
Se empieza por intentar reflexionar junto con los que convivimos los cambios dietéticos y de estilo de vida a realizar, hacia donde queremos que nos conduzcan y el modo de llevarlos a cabo.

Si estamos cambiando en la dirección correcta nos sentiremos más en paz, aunque no lo estemos haciendo muy bien, que si abordamos un cambio drástico y compulsivo, sin escuchar, leer, reflexionar, debatir con nuestra familia, apoyarse en practicantes expertos y cuidar otra variedad de influencias y factores de los que dependemos.

En casos límite, si no hay más remedio que hacer cambios drásticos y no ha habido oportunidad de la preparación previa ni entendimiento con la familia, es conveniente escribir cual es nuestra decisión de modo que no enfrentemos ni compliquemos la vida a nadie.
Un practicante macrobiótico es tal cuando asume la responsabilidad de su vida, de su muerte y de todo lo que hace, aunque se sea un principiante y se corra el riesgo de cometer errores que en situaciones límite nos pueden mandar a otros mundos.
De todos modos, antes o después nos llega ese momento.

Es mejor experimentar conscientemente el resultado de nuestras propias acciones y decisiones que responsabilizar a nadie de nuestros éxitos o fracasos. A fin de cuentas nadie más que nosotros mismos puede elegir lo que creer. Los demás nos ofrecen lo que creen, aunque sea de un modo agresivo muchas veces.

El conjunto de las personas que nos rodean se desenvuelven en un medio social y de influencias mayor que el nuestro individual.
Hemos de buscar los valores más válidos universalmente para abordar más suavemente y dar sentido a los valores, sentimientos y opiniones válidos sólo a nivel local o familiar.
Si lo hacemos, nos volvemos y volvemos a nuestra familia, a nuestro vecindario y a nuestro pequeño lugar, en algo grande y significativo.

LA DEPRE (De los antiguos escritos antes casi, de existir Internet)

La depresión es un estado o condición pasajera estilo ”preservativo post-coitum”. Un globo desinflado, un ego desinflado.
Después de la presión persiguiendo o huyendo de objetos ilusorios viene la depresión que es una fase de no-acción, de dejarse hacer—” Hágase tu voluntad y no la mía” —

Si tenemos la fortuna de encontrarnos a un hacedor -“maestro”- sabio, feliz y compasivo, nos volveremos a llenar de aire de mejor calidad, nos volveremos un ser más inspirado y con menos miedos. Si, al contrario, nos dejamos hacer en nuestra ignorancia, por seres que no comprenden el sentido de la depresión y la temen, podemos avanzar un gran paso en sentido degenerativo.

En el artículo sobre los 5 elementos (Ver boletines) hacemos notar que estamos entrando en un tiempo madera, que tiene una energía más de sacar que de integrar..... Se desintegra una semilla y se convierte en plantita.
Una semilla en nuestro inconsciente es como una tendencia o modo de ver las cosas de la que no nos enteramos.

Para librarnos conscientemente de los estados extremos de presión y depresión, una vez identificados estos, se toman dos caminos de actuación complementarios, uno conceptual-mental y uno energético-visceral-práctico.
Desde lo mental– conceptual, cuando estamos en fase de presión, es conveniente pensar y meditar en la muerte, la vanidad y transitoriedad de las cosas, etc., lo cual nos dará cierta paz...Suele ocurrir de modo natural si estamos bien de salud.

Cuando se está en fase depresiva es conveniente, leer, escuchar, reflexionar, etc. en nuestro potencial humano, lo cual nos levantará el ánimo... También ocurre de modo natural si se está bien equilibrado.
Esta técnica natural la podemos encontrar en el adiestramiento mental ”Lo-Jon" del Budismo y también en textos y enseñanzas cristianas, taoístas y de otras tradiciones.

Desde el punto de actuación energético, podemos utilizar muchas técnicas de concentración que enseñan diversas escuelas orientales y occidentales, que utilizan diversos recursos, como la respiración, la visualización, el canto o sonido, la postura física, la danza, el ejercicio físico, etc.
Si estáis interesados en estas técnicas, ver el plan de actividades de la Asociacion Aguinaliu http://www.aguinaliu.es/index_archivos/Page606.htm . Conociéndolas y practicándolas sobre la base de un primer nivel bien desarrollado, no hay miedo a depresiones futuras ni tampoco a ningún tipo de enfermedad.

El aspecto energético de este artículo, es el básico, es decir la dieta y estar activos sin preocuparnos de la depre.
Primero dejaremos de consumir todo lo que es muy yin, lo cual baja la presión, al contrario de lo que se suele hacer que es tomar tranquilizantes o antidepresivos sin una comprensión del sentido de lo que nos pasa.
Podemos encontrar en otros artículos las recomendaciones generales y dentro de éstas lo que es más yin.
Tomamos durante un tiempo un poco más de los específicos alcalinizantes macro, Como el Ume-Shio-Ban o el Ume-Shio-Kuzu (Boletín nº 0, pag. 15), el gomasio, el miso, el tamari, etc. lo cual cortará rápidamente el pánico y nos parará de nuestra huida compulsiva de nosotros mismos, o de nuestra parte desconocida y descontrolada. Cuando se produce este parón, se ven o contemplan los miedos y si tenemos conocimiento deduciremos que solamente son eso, miedos que emergen a nuestro consciente desde el archivo del pasado.
Si no tenemos a alguien que nos de seguridad cerca o estamos rodeados de personas que añaden más miedos a los nuestros, es momento de hacer la dieta nº 6 ó 7 durante varios días, comiendo poco, bebiendo lo menos posible y masticando mucho. También podemos mejorar más suavemente haciendo la dieta standard, sin postres y con los específicos alcalinizantes de la sangre.
En el proceso experimentaremos algunas reacciones físicas y mentales, pero son de desear y estaremos preparados para pasarlas. Si no se tiene conocimiento o los que se tienen no solo no ayudan, sino que interpretan mal la depresión, nos vamos a buscar un maestro válido.
Si entre las posibles reacciones que tenemos está la violencia con los demás, bajamos la dosis de condimentos salados y evitamos completamente el producto animal.
Es bastante difícil hacerlo bien rápidamente partiendo de unas someras y enigmáticas, para el profano, instrucciones escritas, pero de todos modos mejoraremos y sabremos preguntar sobre algo que estamos practicando, aunque sea mal.

domingo, 20 de junio de 2010

30 MODOS DE CONSEGUIR CÁNCER (Y otras enfermedades)

Cada día me veo más rodeados de personas con cáncer y otras enfermedades. Veo, que si me dejo llevar, acabo aceptándolo como algo normal e inevitable y que sólo hay que esperar a que alguna rica farmacéutica encuentre el gen de la solución total y mientras tanto se trata de entretenerse con las coloridas cosas que hemos ido inventando y seguimos creando para estar entretenidos como pacientes, espectadores y consumidores pasivos. Todo sea por seguir siendo opinadores y nunca protagonistas de nuestras vidas.

Añado una traducción españolizada de un enlace de Phiya Kushi con recomendaciones para acelerar el desarrollo del cáncer y de otras enfermedades, ya que parece que es lo que más les gusta a la mayoría. Ojalá sirva de ayuda a los aspirantes a estas cosas.

1.- No hagas caso de el medio ambiente, el clima y las necesidades de tu cuerpo
2.-Elija siempre una solución rápida y trata sólo tus síntomas.
3.-Nunca tomes la responsabilidad de tu propia salud
4.-Culpa a los demás por tus problemas
5.-Confía siempre en otros para arreglar sus problemas y cúlpales a ellos si no te ayudan.
6.-Usa la enfermedad para manipular a otros, para exigirles el amor que te crees merecer.
7.-Compórtate como si todo el mundo te debiera algo
8.-Nunca pidas ayuda cuando realmente la necesites.
9.-Miéntete a ti mismo y todos los demás.
10.-Nunca te fíes de nadie y ni de ti mismo. Cree ser mejor que todo el mundo o cree que eres indigno de los demás
11.-Cree que tu comida no tiene nada que ver con tu salud.
12.-Consume suficientes carne a la parrilla, frita o a la plancha, todos los días y en cada comida.
13.-Come muchos alimentos lácteos cada día y en cada comida
14.-Come alimentos que tengan mucho azúcar, refrescos, ingredientes refinados, grasas trans, tratados y quimicalizados... y evita completamente los granos enteros y verduras frescas y frutas.
15.-Come el mismo plato todos los días durante años, como la pizza y refrescos.
16.-Nunca cocines por ti mismo.
17.-Respira mucho humo, nunca hagas ejercicio y no tengas nunca tiempo para ti mismo.
18.-Mantén tu casa muy desordenada, especialmente la cocina y el baño.
19.-Siempre deja que otras personas limpien y cocinen para ti y no lo hagas nunca tu mismo.
20.-Vive en un lugar que es tóxico, incluida el agua, el aire, el entorno...
21.-Trabaja en un lugar que es tóxico para su salud todo el tiempo.
22.-Mantente firme diciéndote a ti mismo que prefiere morir antes que cambiar tu alimentación y estilo de vida.
23.-Mantente firme diciéndote a ti mismo que no tienes que cambiar nada, ya que eres mejor que eso.
24.-Mantente firme diciéndote a ti mismo que tu vida no vale nada y que mereces sentir cualquier sufrimiento.
25.-Cree que tu salud no es importante.
26.-Nunca se trata de tus creencias que hagas las mismas cosas una y otra vez.
27.-Niégate a cambiar nada en tu vida debido a tu religión o porque crees que alguna forma externa de la salvación te va a guardar sin tener que realizar ningún cambio en todos los días de tu vida.
28.-Nunca visualices algo positivo para ti o para tu futuro y, ciertamente, conseguirás no actuar de esa manera.
29.-Piensa que la gente no ama a quien comienza a cuidar de uno mismo.
30.-Desea haber muerto.

sábado, 12 de junio de 2010

ENLACES INTERESANTES SOBRE CANCER Y SIDA

En el blog de Phiya Kushi hay un extenso campo de datos, historias y perspectivas sobre cáncer, sida, macrobiótica, etc., Continuando el gran trabajo de su padre.
http://phiyakushi.com/miracles/2010/05/24/alejandro-aguilera-controlling-hiv-with-macrobiotics/

jueves, 10 de junio de 2010

La relación dependiente y los médicos occidentales

En el blog de Raquel hay un comentario que demuestra claramente el fallo y lo que los macrobióticos, al menos yo, llamamos arrogancia. No es la primera vez que veo esto. Lo vemos todos los días, pero no todos los días nos dá por hacer un análisis sobre ello.
Se trata del comentario de un médico y la parte que me interesa comentar dice:

"Mezclar la ecología, la alimentación, la política, el sistema inmune y la fibromialgia, es lo más descabellado e irracional que he escuchado nunca.
Ojo, si a ti te ha ido bien, me parece estupendo, y espero que sea así para siempre, pero no tiene relación ninguna. ¿Has escuchado alguna vez el llamado "efecto placebo"?
Al igual pasa con la miastenia gravis, y el resto de las enfermedades autoinmunes... sigue.

Desde mi perspectiva y millones de personas más, incluyendo a casi todos los médicos, filósofos y pensadores de extremo oriente, va todo interrelacionado. Eso de que no tiene nada que ver la ecología, con la política y la fibromialgia, por ejemplo me puede sonar a una sandez, según quien lo diga, o a una arrogancia muy peligrosa, en el caso de los que ostentan una autoridad social, como un médico, los médicos, la clase medica y las farmacéuticas, aseguradoras, industria alimentaria, industria agrícola y ganadera y no sigo más... Todo el sistema que percibe a la naturaleza como una propiedad o un enemigo a subyugar.
¿Qué hacer?
Para rebatir a los médicos que considero atrapados en una visión errónea, hace falta ser médico y haber superado esos mismo conceptos con otros mejores. Con eso se puede rebatir toda una jerga mental que no considera válidos otros conceptos no médicos.
Aparte del libro que recomienda Raquel, hay otro de otra médico e investigadora de NY
"SIDA, Macrobiótica e Inmunología Natural. Michio Kushi y Martha C. Cottrell, M.D"
o también "la dieta preventiva del Cancer" o "Como criar a un hijo sano a pesar de su médico" y otros libros e informes, escritos por médicos famosos.
Si realmente desea ayudar a la salud de sus pacientes y verificar que su visión no es irrefutable y que existen visiones mejores, que generan otros métodos más eficaces de sanar tanto los síntomas como las causas, se preocupará de buscar esta información.
En Boston, con relación estrecha con la Universidad de Harvard, está el Kushi Institute, que es el centro con el trabajo más documentado. Otro asunto es que le puedan atender rápido, pues tienen la urgencia de muchas personas a las que ayudar.

miércoles, 9 de junio de 2010

Diana me hace feliz

El testimonio de Diana en el Blog de Raquel me ha encantado y lo deseo compartir para todos.

http://aprendiendo-macrobiotica.blogspot.com/2010/04/testimonio-diana-lopez-iriarte.html

TESTIMONIOS INTERESANTES

Dejo este enlace para los que no conocen a Raquel, de Sevilla. Animará mucho a los asustados por problemas que no asustan a un macrobiótico experto.

http://aprendiendo-macrobiotica.blogspot.com/2009/08/raquel-pozo-navas-miastenia-gravis.html

ALIMENTACION Y LIBERTAD

El concepto de libertad está tan sobado y contaminado como los demás.. Amor, justicia, salud, progreso... Es interesante ver el sentido de los orígenes de las palabras, antes de ser tan cubiertas de miles de subjetividades generacionales. En Wikipedia expone varias raíces de la palabra con sus correspondientes significados. El que más ha llamado la atención al que escribe es que la palabra “Libertad” significa “Volver a la madre”, tanto en su origen sumerio como latino. Con raíces inglesas significa amor, dice.
Si quitamos toda la paja de lo que buscamos o de lo que vamos huyendo en la vida, lo que queda es la libertad, volver a la madre. Un no perseguir ni huir de nada, sea subjetivo e interno o sea objetivo y externo. Un estado de gracia y agradecimiento más allá de motivos externos, sociales, divinos o de cualquier clase.
Cuando se nace saludablemente y se tiene una lactancia de modo natural de una madre sana, podemos observar un bebé tras mamar con gran placer y glotonería, apoyado sobre el pecho materno, traspuesto de satisfacción que comparte gratis con su madre y con cualquiera que mira limpiamente. Igual pasa con los gatitos, perritos y otros cachorros.
La leche de cada especie tiene lo ideal que ha regalado la naturaleza para cada bebé feliz y libre. La leche humana tiene una composición ideal para los humanos y la leche de vaca para sus hijos, no para los humanos. Tomar leche de vaca y derivados nos aleja de la madre o la sustituye por un animal estúpido y grandote... Se acabó la libertad.. El cuerpo identifica que sobran unas cosas y a faltan otras, pues los componentes no son para su cuerpo. El cuerpo tiene que trabajar para eliminar lo que sobra y genera ansiedad para pedir lo que falta, sea llorando cabreado o como se pueda. Y ya estamos en el mundo del trabajo.. De perseguir cosas que faltan y de atacar cosas que sobran.
Tras la leche materna empezamos a comer lo del mundo aéreo en el que existimos ahora. Las vacas comen hierba, los tigres carne y los humanos tenemos nuestro alimento ideal para nuestro cuerpo, EL GRANO. El arroz integral, el mijo, el trigo, cebada, maíz, etc. tienen una composición muy parecida a la leche humana con lo que nutre mejor sin que sobre ni falte mucho de nada.
Cuanto más grano se come, sobre todo el arroz integral, menos necesidad se siente de atacar o perseguir objetos y más libre se es.
Compruébenlo. La libertad y la simplicidad empiezan en lo que comemos.
Hay muchas más cosas, pero esto no es un curso de cocina.

lunes, 7 de junio de 2010

Control emocional espontáneo

La Macrobiótica enseña un método muy concreto y palpable de cambiar las actitudes inconscientes negativas. A través de la aplicación de los principios Yin- Yang en nuestra dieta diaria y nuestros hábitos del día a día.
Como esto no funciona para todos igual, los practicantes macro estudian y desarrollan otros muchos métodos, tanto tradicionales como modernos, con lo cual podremos encontrar diversas formas de practicar la macrobiótica, según las circunstancias de cada uno.

El común denominador de todos los que llamamos “practicantes” de macrobiótica, es el conocimiento profundo del poder de la alimentación diaria, y no sólo a nivel de curar algunas enfermedades, sino a nivel de transformar totalmente nuestra personalidad y el estilo de vida terrestre. Estos “practicantes” tienen la gran ventaja de saber utilizar cualquier cosa cotidiana, vulgar, barata, simple…, como un objeto medicinal o generador de satisfacción. Un ser sin este conocimiento, utiliza lo mismo pero en vez de satisfacción y salud, lo que suele crear es todo lo contrario.

Consideramos que las técnicas, medicinas o filosofías con una solera de siglos, no tienen por que ser mejor ni peor que lo nuevo; en todo caso han demostrado su validez. Lo nuevo tiene su origen en lo viejo, y muchas veces es una degeneración en vez de una evolución. 
En la macro insistimos en lo fundamental de la alimentación para realizar nuestros deseos. Deseamos que los demás deseen practicar un modo de vida macro, que consideramos mejor que el modelo imperante.
Desde luego, para cambiar los hábitos degenerativos por los macrobióticos, hace falta empezar por leer y escuchar enseñanzas, lo cual es una actividad conceptual, o lo que es lo mismo, alimentación no– física.
Esta “comida” irá cambiando nuestros deseos, y al cambiar nuestros deseos cambian nuestras emociones.
En el proceso pueden manifestarse resistencias al cambio, y esas resistencias son los problemas, dolores y ansiedades, que se manifiestan a nivel físico, a nivel emocional- mental o en ambos niveles simultáneamente o por turnos.

En otros artículos vamos aproximándonos al control de estos síntomas que se manifiestan en nuestra vida, con ayuda del control de la dieta.

En éste exponemos un método de control de nuestros conceptos, pensamientos, ideas, visiones de la vida, etc.

Nuestras emociones no son sólo las escenas estilo culebrón televisivo. Todo lo que entre en contacto con nuestra mente, sean imágenes, sonidos, pensamientos y recuerdos, etc. producirá una sensación. La respuesta a esa sensación es la emoción, que puede ser más o menos intensa. Esta respuesta es “la resistencia”, la forma. más o menos solidificada y acartonada de nuestro “ego”, mente, conciencia, opiniones, etc.
En este mundo manda el deseo. El deseo es lo mismo que la emoción. Cuando se entra en contacto con algo, aparece una sensación de atracción, de repulsión o de indiferencia, la cual da paso al deseo de que permanezca ese objeto, de que desaparezca, o de indiferencia, ante él. No es necesario hacer nada. Ocurre así antes de pensar en ello.
El que algunos objetos nos resulten agradables, desagradables o indiferentes, depende de nuestra condición relativa, del tipo de “resistencia”, que a su vez depende de factores externos, como el clima, la cultura que se ha desarrollado dependiendo de ese clima, etc. .
Si observamos el mundo vegetal, veremos que es diferente en distintos lugares con climas variables. Cuanto más diferente es el clima, más diferente es la vegetación.
Los árboles son igualmente árboles en un clima o en otro y los humanos son igualmente humanos, pero tendrán diferentes deseos y diferentes formas de satisfacer su desarrollo, en dependencia del medio natural en el que se vive.
Si trasplantamos un árbol de un clima a otro muy diferente morirá enseguida, a menos que le creemos un microclima artificial con aire acondicionado.
Con los humanos pasa algo similar, con la diferencia de que los árboles no se transplantan solos y nosotros nos hemos ido desarraigando de la Tierra y todavía no encontramos cómo ni dónde arraigarnos de nuevo, lo cual da el resultado de cientos de millones de personas , marginadas, refugiadas, esclavizadas, perdidas, agobiadas, despistadas, etc.
¿Dónde está la dificultad? ¿Dónde o en qué arraigarnos cuando las circunstancias nos agobian?
Veamos algunas ofertas del supermercado actual.


EL PROGRESO MATERIAL, ECONÓMICO Y TECNOLÓGICO.
¿Qué pasa cuando podemos, con solo apretar un botón, satisfacer nuestros deseos?
O nos inventamos más deseos para seguir entretenidos apretando botones y teclas o dejamos de existir, pues en este mundo se existe en el espejismo de los deseos y las emociones.
Nos gusta ser los que apretamos las teclas de la vida, los que mandan.
Detrás del mito teclista hay una emoción de búsqueda de poder, de desear y no poder.
Quizá unos pocos lleguen a obtener mucho dinero y otras recompensas transitorias, pero seguirán con la misma emoción de querer y no poder, pues el deseo cada vez se va convirtiendo más en ambición, va en aumento junto con el poder, con lo cual nunca se puede saciar.
Ya tenemos servido un sentido de la sociedad de consumo, de las modas y del supermercado ideológico, político, sentimental, sensorial, económico, etc. – EXISTIR– Desear para existir.
No paramos de crear deseos y objetos de esos deseos y la mayoría de ellos no tienen ninguna utilidad vital o tienen una utilidad destructiva, desengañarnos de los deseos por los que tanto nos esforzamos.
Parece que el sentido de la vida, del YO, se pone en el HACER. Soy lo que hago…. Médico, vagabundo, víctima, abogado, ama de casa, estudiante, abuela sacrificada, etc.
Según el mito moderno del progreso, cada vez se necesita HACER MAS, lo cual producirá TENER MÁS, y esto a su vez producirá una sensación de CONCRECIÓN, de REALIDAD, de EXISTIR MAS, de SER MAS …Aspirando a una plenitud que nunca llega... Hasta que a veces se nos funden los plomos y de golpe pasamos a SER NADA.

SER NADA no gusta y da miedo, a no ser que se le encuentre sentido a ese SER NADA. Es bien simple. Cuando por fin se consigue llegar a SER NADA, podemos empezar a ser nuevos, con nuestro potencial creativo humano... SOMOS LIBRES. Ser nada es la plenitud.
Si no reconocemos y utilizamos este potencial, es muy probable que nos quedemos “ZOMBIS”, bajo los efectos de todo tipo de atrofiantes inventados por la modernidad para atacar el miedo a no ser.
Todos tenemos una identidad, un yo, que no es más que un deseo de existir, de SER….útil.
El enfermo le es útil al médico, el marginado a las monjitas caritativas o los asistentes sociales, el ladrón al policía, etc.
Unos a otros nos damos una existencia etiquetada y ordenada según categorías y relaciones. Esto da en principio una sensación de orden y seguridad, pero a la que se altera un poco ese orden rutinario aparece el miedo. El miedo a dejar de hacer y con ello dejar de ser. -¿Si dejo de hacer de desgraciado, qué voy a ser? ¿Me muero?.
Nos parece que librarnos de la etiqueta, es la muerte y nos resistimos con todas nuestras fuerzas, a no ser que tengamos preparada una etiqueta mejor que nos de una perspectiva de renacer en un vida mejor, con lo cual no habrá mucho problema en librarse de la etiqueta vieja.
Una vez decidida la nueva etiqueta con la que identificarnos, a lo cual llamamos" Nuevo Mito", determinaremos qué emociones vamos a controlar para dar forma a ese nuevo mito que hemos decidido usar.
Determinar qué queremos “ser“, generará qué “hacer” y qué “tener”. Y hacer balance de qué “tenemos ya” para empezar a “hacer” lo que queremos “ser“. hay una parte de reciclado y otra de carencias y excesos identificados. Regresa la sensación de orden y control.


¿En que consiste el control espontáneo que sugerimos?
¿Es algo así como un control sin necesidad de un “yo” que controle?
Aquí sugiero que como seres humanos, tenemos una capacidad natural de control y equilibrio más allá de las etiquetas; una capacidad natural de sanarnos de cualquier enfermedad o intoxicación física o mental; una capacidad de intuir el peligro y la seguridad, tal como tienen las ratas que abandonan el barco antes de que haga su último viaje fatal. Un control en la esfera de la intuición, que es la misma esfera de la telepatía, clarividencia y otras facultades que todos tenemos, pero que están oscurecidas o distorsionadas por varias capas de pringue conceptual, emocional, físico y espiritual.
Este control espontáneo se basa en dejar de añadir más capas y limpiar las que ya tenemos.
Una vez hecha una limpieza tal, lo de ponernos y quitarnos etiquetas deja de ser algo traumático y llega a resultar divertido o al menos emocionante. Los buenos artistas lo hacen.

Ser rico o pobre, estimado o criticado, etc., deja de existir en nuestra esfera subconsciente, de nuestro deseo o rechazo; así deja de molestar y se percibe como nuevas aventuras existenciales, en las que participa la totalidad de seres y el medio ambiente natural. Se vive con un YO interdependiente del TU y del ELLO, en vez del YO independiente o que no tiene nada que ver con lo demás
El yo independiente es un deseo inconsciente de autoafirmación que tienen las personas con un estado personal muy disperso -MUY YIN– para compensar la carencia de concreción.
La carencia de concreción es debida, entre otros factores, a unos valores negativos adquiridos y cultivados ignorantemente en el pasado– Baja autoestima u opinión negativa de uno mismo o exagerada autoestima con resultado de desengaño, conflicto y frustración continua por no adaptarse la vida a nuestra opinión– .
La sabiduría de la vida hace que las personas programadas en negativo tengan una baja concentración o que la debiliten con drogas, alcohol, medicamentos, pasteles, T.V., azúcar, trabajar mecánicamente, café y una larga lista de la oferta dispersante moderna y de siempre.
Teniendo una fuerte concentración, cuando estamos bajo el efecto de programas emocionales negativos, esos deseos se realizan rápidamente, con lo cual es correcto colocarse antes que hacer algo irremediable.

¿Qué hacer para vivir con un equilibrio emocional cada vez más estable?
1.- Dejar “lo que se recomienda en macrobiótica abandonar.”
  • A toda la comida caótica, química, refinada, industrializada, enriquecida… Le decimos: ¡ Gracias por haberme servido para ser lo que soy. Ya no me sirves para lo que quiero ser, adiós!
  • A la creencia en un “yo” que no puede, que no sabe, que no merece, que no tiene, que no esto o no lo otro….¡ Adiós “yo”!, gracias por el viaje hasta aquí pero ya no seguimos juntos, me voy de vuelta por donde he venido pues este camino por el que me llevas no va adonde quería ir.
  • A un yo que puede.. Si los demás me apoyan. Que sabe... más que los demás,…que merece... más que otros, que tiene... más responsabilidad, que hace… más que los demás ……. ¡Adiós! Ya no me vales, pues cuanto más me haces creer que trabajo mucho, menos veo que los demás trabajan y desarrollan su propio potencial a su manera, la cual es distinta y complementaria con la mía. Si me dedico a ser médico, otros se dedican a ser enfermos. Tendría que pagarles, yo siendo médico, pues sin enfermos no existiría. Cuanto más médico quiero ser más enfermedades necesito que existan, tal como los defensores de la paz que están bien equipados de bombas atómicas y otras herramientas contra cualquier alteración de su concepto de paz.
2.– Alejarnos el tiempo necesario de todo lo que nos sigue pringando y dificulta los abandonos. Lo que refuerza las resistencias o el aferramiento a la programación del “yo” a abandonar ( La mayoría de programas de T. V. y demás medios de comunicación, amigos, familiares, distracciones modernas, trabajo, etc.)
3.– Concentrarnos en los textos macrobióticos, como un manual de instrucciones.
4.- Apoyarnos en un practicante macro para que nos ayude a poner en práctica las instrucciones y nos conecte a la corriente, familia, linaje o como lo queramos llamar, de los que han puesto en práctica esas instrucciones, y las han ido puliendo y actualizando para todos, con una satisfactoria entrega total.
5.– Poner en práctica las instrucciones.
6.– Supervisarnos al menos una vez al año por el practicante más experto al que tengamos acceso, a ser posible, junto a los practicantes que nos acompañan cotidianamente.
7.– Si en pocos días o semanas, no notamos una evidente mejoría física, mental y emocional, cambiamos de guías.
8.– Aparte de la práctica macrobiótica, acercarnos y escuchar otras enseñanzas y prácticas orientales y occidentales, tradicionales y modernas, para tener una amplia oferta de materiales para fabricarnos un nuevo “yo” único en el mundo y en todos los tiempos, y del que somos el protagonista, el director y el productor, dejando de una vez por todas el viejo yo consumidor-paciente-espectador.
Ya no será necesario vivir del subsidio, ni esperar que nos den trabajo, ni que nos curen, ni que nos diviertan.
La labor de ir edificando un nuevo YO, necesita y fomenta una larga vida, pues es una visión a largo plazo.
Mejor elegir lo difícil que lo fácil, pues lo fácil se puede alcanzar y nos tenemos que inventar otro deseo. Eligiendo un yo mejor de lo que nos podamos llegar a imaginar, de paso, se van obteniendo todas las demás cualidades y experiencias.

FRASES
-Al cambiar nuestros deseos cambiamos nuestras emociones.
-Nos parece que librarnos de la etiqueta, es la muerte, a no ser que tengamos preparada una etiqueta mejor que nos de una perspectiva de renacer en un vida mejor,
-Somos lo que deseamos ser. Hacemos lo que el deseo de ser manda.
-Tenemos lo necesario para hacer lo que somos.
-Si no nos gusta lo que somos, o se ha gastado la ilusión de lo que queríamos ser, buscamos ser otra cosa y mientras tanto hay una fase de no-ser, de reconversión y cuelgue, en la cual solo nos podemos apoyar en la fe, en el instinto de vivir.
-Este instinto se recupera y se refuerza comiendo granos integrales y más minerales, (la sal de la tierra).
-Parece complicado, pero con la práctica se entiende
-Cuando conseguimos llegar a “ser nada”, tenemos la gran oportunidad de elegir ser alguien mejor. Un mejor y más satisfecho humano.
-Podemos cultivar esa nueva elección hasta que madure o podemos seguir ignorando nuestro potencial, atiborrándonos de atrofiantes y llegar a ser unos “ZOMBIS”.
-El yo o SER depende del TU y del Ello, nosotros, etc., como el artista depende de la fama de su imagen. Para cambiar la programación del YO hace falta cambiar de compañías, de libros, de dieta, etc. pero sobre todo hace falta un maestro espiritual que nos garantice que el nuevo YO no va a crear más problemas que el anterior sino por el contrario, va a transformar cualquier dificultad en satisfacción para uno mismo, los demás y el medio ambiente natural.
-¿Qué hacer? Confiarnos a un practicante macro. Cuanto más confiemos y mejor tratemos al que nos tiene que ayudar a cambiar, más y mejor recibiremos.
-El practicante macro a quien confiarnos ya ha encontrado el método definitivo de cambiar a ser lo mejor que un humano puede llegar a ser. Él mismo está por la tarea, está en el “hacer”. Solo hace falta apuntarse, como quien se apunta a la “Peña Taurina de Lepe”.